jueves, 9 de febrero de 2012

Tú no lo entiendes.
Yo tampoco.
Lo único que soy capaz de ver en estos momentos es que cuánto más sé sobre la condición humana más me alejo de mi objeto de estudio.
Empecé a leer por vosotros: para poder comprenderos escuchando vuestras desgracias, vuestros sueños, esperanzas, alegrías cristalinas y efímeras: todo aquello que nunca nombráis en la realidad tangible. El mundo primerizo calla, y se refugia en el vacío que sobrelleva el resonar de mil voces, al unísono, pero carentes de armonía. Es en la otra realidad, en el espejo dentro del espejo, donde aprendo más, donde descubro más. Las sombras de la esencia vital tienen la capacidad de atemorizarme y al mismo tiempo de atraer mi mirada huidiza hacia ellas.
Me alejo, me alejo, me alejo; más abarca mi mirada, más frío siento.
Me pierdo en la inmensidad
-Unendlichkeit-

No hay comentarios:

Publicar un comentario